El laboratorio de lo invisible realiza en Miahuatlán Oaxaca, talleres de cine para personas con y sin ceguera

El laboratorio de lo invisible realiza en Miahuatlán Oaxaca, talleres de cine para personas con y sin ceguera, y así realizar piezas audiovisuales con el objetivo de eliminar estigmas y compartir sueños.

En marzo del presente año arrancó en Miahuatlan de Porfirio Díaz el Laboratorio de lo Invisible, proyecto de cine dirigido a personas con y sin ceguera que tengan el gusto por aprender lenguaje audiovisual, realizar materiales audiovisuales y reflexionar acompañados en el grupo, acerca de lo propio que se adquiere al vivir en está comunidad.

El Laboratorio de lo Invisible es recibido en Miahuatlan de Porfirio Díaz por la radiodifusora comunitaria Radio Soley Sin Barreras, que es el único proyecto comunitario de radio en México que ha capacitado en locución y manejo técnico a personas con discapacidad, ademas de dedicar su barra de contenidos de forma permanente a la atención y difusión de asuntos locales relacionados con las barreras físicas y de actitud que viven y enfrentan las personas con discapacidad en su comunidad. Radio Soley sin Barreras es un espacio con 10 años de trabajo comprometidos en procesos comunitarios que hoy continuan sucediendo y son abrazados con propuestas tan novedosas, necesarias y sentidas como es el taller de cine para personas con y sin ceguera.

Es de marzo de 2018 a enero de 2019 que se plantea realizar 3 talleres de cine para personas con y sin ceguera, el primero que ya sucede en Miahuatlán de Porfirio Díaz Oaxaca en Radio Soley sin Barreras, que con apoyo de la asociación civil CORAL (Centro Oaxaqueño de Audición y Lenguaje) ubicada en valles centrales de Oaxaca, se logró concretar un grupo de trabajo constante. La segunda parada en esta ruta continúa sucediendo en Oaxaca, en la costa, en las instalaciones de la asociación civil Piña Palmera que se encuentra en Zipolite municipio de Pochutla. Piña Palmera cuenta con más de 30 años de experiencia en trabajo comunitario y contribuciones para que las personas con discapacidad y sus familias en la costa, en la sierra e istmo de Oaxaca mejoren su calidad de vida. La perspectiva que propone Piña Palmera coincide con la perspectiva del Laboratorio de lo Invisible, acuerdan en construir en lo local propuestas sociales integrales desde el tema de la discapacidad, la ruralidad y lo comunitario, desarticulando y desplazando ideas, prejuicios, y actos que apelan a construcciones de supuestas normalidades que de hecho han discriminado de forma histórica a las personas con discapacidad. El taller Laboratorio de lo Invisible hace su tercer y último arribo de dicho periodo a la librería Carlos Fuentes ubicada en un ámbito urbano como es el centro cultural universitario de la biblioteca pública Juan José Arreola del Estado de Jalisco. La biblioteca genera estrategias de comunicación Braille, en web y en redes sociales, con formatos audiovisuales, subtitulados e imágenes con descripción que son potencialidad para el entendimiento y el encuentro de las personas participantes en dicha sede.

El Laboratorio de lo Invisible es un proyecto enmarcado en la historia del colectivo Cine para Imaginar que pone especial énfasis a trabajar en espacios de participación que fomentan la autonomía, hecho por el que este colectivo resultó acreedor al apoyo del Programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes FONCA, para llevar a cabo los talleres del Laboratorio de lo Invisible. Dana Albicker Mendiola, fotógrafa y realizadora audiovisual involucrada en la producción y acompañamiento de proyectos en los que la investigación artística, la accesibilidad, la discapacidad y lo participativo son ejes transversales. Otros integrantes del Laboratorio de lo invisible son Jorge Lanzagorta es comunicólogo y ha dedicado la mayor parte de su vida a crear proyectos en pro de la inclusión y accesibilidad para personas con discapacidad, y Moisés García Rojas es antropólogo social y realizador audiovisual, con experiencia en investigación en México, con el tema de discapacidad, los derechos de las personas con discapacidad, la antropología política y audiovisual. El equipo de talleristas reúne características que se pueden considerar óptimos para realizar piezas audiovisuales basadas en la crítica y la reflexión situada, aspectos que hoy en el cine nacional continuan siendo escasos.

En esa dirección la mayoría de las historias que generan representaciones vinculadas a la vida de personas con discapacidad en el cine producido en México, continuan siendo basadas en la estigmatización, la discriminación, pero sobre todo en el desconocimiento de sus experiencias, de los retos diarios que enfrentan las personas con discapacidad y sus familias, incluso desconociendo su misma existencia y su nombre. En Miahuatlán de Porfirio Díaz la vivencia de las personas con discapacidad es como la del resto del país, es decir, se habla por ellas, se les representa sin su participación, y al final de los proyectos, la toma de decisiones que corresponde a su vida, no es direccionada por ellas mismas, aspectos que en el laboratorio de lo invisible se reflexionan a cada paso para respetar y fomentar la autonomía de la personas con discapacidad que participan en el taller, y así trascender las barreras sociales que ponen a las personas ciegas como carentes de autonomía como lo señala Dana Albicker.

“cuando las personas con y sin ceguera participan en el Laboratorio de lo Invisible se devela lo que es una metáfora de lo inconcebible, no solo se piensa que la vida de una persona con ceguera está carente de autonomía, sino que incluso se le llega a considerar vaciada, carente de historias de vida, de experiencias bonitas y feas, de todo tipo, así como es la vida de todas las personas. Pero lo que nunca se señala son los obstáculos creados, como son esos prejuicios”

Además señaló que estas actividades forman parte de esfuerzos por profesionalizar a personas con discapacidad en los ámbitos del arte en relación de su vida, en relación de los espacios comunitarios, así como urbanos, y así evitar que el mundo de las teorías ordenen sus vidas, es decir, que se establezcan criterios externos, ajenos a la propia experiencia de las personas, y en cambio sí se consideren las distintas formas de relacionarse con el arte de forma directa en la vida de las personas con discapacidad.

El objetivo de la beca del FONCA es estimular creaciones artísticas, y en esta experiencia lo logra y va más allá, pues ademas de la capacitación técnica en el manejo de equipos de audio y video, así como el uso del lenguaje audiovisual en sus emplazamientos de cámara aplicados en los guiones escritos durante el taller, se cuenta con el beneficio de generar acercamientos y encuentros entre las distintas vivencias de las ediciones anteriores de los talleres, en la compartición de experiencias de una comunidad a otra, de espacios comunitarios a urbanos, creaciones de nodos y redes de compartición a través de proyecciones locales, incluso se puede afirmar que son acciones concretas encaminadas a mostrar, develar, señalar y disolver actos de discriminación dirigidos a personas con discapacidad en sus propios contextos, situaciones motivadas desde la clave de la autonomía.

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