Hallan insecto prehistórico mitad araña, mitad escorpión

Una nueva especie extraordinaria de arácnido, que exhibe una cola como de escorpión, ha sido descubierta en Myanmar, conservada en ámbar desde mediados del Cretácico, hace unos 100 millones de años.

El hallazgo se describe en un documento que se publica este lunes en ‘Nature Ecology & Evolution’ por un equipo internacional que incluye a Paul Selden, del Instituto Paleontológico y el Departamento de Geología de la Universidad de Kansas, Estados Unidos, y colegas de China, Alemania, Virginia y Reino Unido.

El nuevo animal se asemeja a una araña en que tiene colmillos, pedipalpos masculinos, cuatro patas para caminar e hileras de producción de seda en su parte posterior. Sin embargo, también tiene un flagelo largo o una cola. Ninguna araña viviente tiene cola, aunque algunos parientes de arañas, los uropigios o escorpiones látigo, tienen un flagelo anal. Se han encontrado cuatro nuevos especímenes, todos diminutos, de unos 2.5 milímetros de longitud corporal, excluyendo la cola de casi 3 milímetros de largo.

“Cualquier tipo de apéndice flagelliforme tiende a ser como una antena —detalla Paul Selden, del Instituto Paleontológico y el Departamento de Geología de la Universidad de Kansas—; es para detectar el medio ambiente. Los animales que tienen una cola larga y un látigo tienden a poseerlo para fines sensoriales”.

AFP033192_01_02

(Foto: AFP / Revista ‘Nature’) Así luce la ‘araña escorpión’, llamada Chimerarachne yingi.

Este nuevo descubrimiento confirma una predicción hecha hace unos años por Selden y sus colegas cuando describieron un arácnido con cola similar, que se parecía a una araña, pero carecía de hileras. Estos animales, desde los del periodo Devónico mucho más antiguos —hace unos 380 millones de años— y el Pérmico (hace unos 290 millones de años), formaron la base de un nuevo orden de arácnidos, el ‘Uraraneida’, que se encuentra en la línea de las arañas modernas.

“Los que reconocimos previamente eran diferentes porque tenían cola, pero no hileras; es por eso que el nuevo es realmente interesante, aparte del hecho de que es mucho más joven, parece ser una forma intermedia. En nuestro análisis, aparece más o menos entre el anterior que no desarrolló la hilera y la araña moderna que ha perdido la cola“, aclaró Selden.

 

El nuevo animal, llamado Chimerarachne yingi, en honor a una criatura de la mitología griega Quimera, un híbrido compuesto por partes de más de un animal, se encuentra un paso más cerca de las arañas modernas debido a que posee órganos giratorios. Selden dice que puede determinarse poco del comportamiento diario de la pequeña araña.

“Solo podemos especular que, debido a que estaba atrapada en ámbar, suponemos que vivía en o alrededor de los troncos de los árboles —apunta Selden—; el ámbar es resina fosilizada, por lo que, para que una araña quede atrapada, es posible que haya vivido bajo la corteza o en el musgo al pie de un árbol”.

Mientras que la araña de cola era capaz de producir seda gracias a sus hileras, Selden cree que es poco probable que hubiera construido telarañas para atrapar insectos como muchas arañas modernas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *